Tricilab Moravia

Tricilab Moravia

Autor: Alejandro Araque Mendoza (Nodos CacharreoLab)

Resumen

Durante el segundo semestre del año 2012, a partir de las inquietudes surgidas entre los integrantes del Laboratorio de Medios de Comunicación Barrial de Moravia —espacio creado en 2008 con el acompañamiento del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia (CDCM) y el colectivo No2Somos+— se consolida un entorno propicio para el encuentro, el intercambio de ideas y la experimentación colaborativa. Este laboratorio permitió la producción de contenidos textuales, sonoros y visuales, al tiempo que generó un debate constante sobre las prácticas artísticas contemporáneas, los usos comunitarios de la tecnología y la lectura crítica de los procesos sociales vividos en la comuna 4 de Medellín.

Tras varias reflexiones sobre la necesidad de activar espacios culturales alternativos y autogestionados, surge la propuesta de crear un dispositivo cultural nómada, denominado Tricilab Moravia. Este dispositivo se concibe como una estrategia autónoma, sostenible y autogestionable, orientada a dinamizar prácticas artísticas, culturales y pedagógicas desde una mirada crítica y comunitaria.

El Tricilab Moravia fue posible gracias al apoyo de diversas personas y colectivos, entre ellos el CDCM, No2Somos+, Marcela Ceballos (Colectivo Antejardín – Oficina de Diseño), Esteban Rey, Nicolás Navas, Alejandro Araque, Jonathan Andrés Valle Mesa (Falko), Sebastián Morales Botero (Tortuga), Luis Felipe Gallo Aristizábal (Gallo), Sergio Andrés Ruiz Hoyos (Pino), Arbey Antonio Gómez (Chico Águila), César Augusto Marín Rentería (Romano), Daniela Pérez Hernández (Dani), Andrés Valencia Rodas, Cristian Marín (Ñeco), Hernán Londoño Tabares (Loco) y Carlos Alberto Pradilla Soto (Liche).

Palabras clave: arte comunitario, reciclaje tecnológico, autonomía, sostenibilidad, autogestión, dispositivo cultural, bien común, prácticas barriales.

¿Por qué un dispositivo cultural nómada?

La idea de un dispositivo cultural nómada surge como respuesta a las discusiones en el Laboratorio de Medios de Comunicación Barrial de Moravia, reconociendo que, aunque existen infraestructuras culturales institucionales, resulta fundamental que las comunidades generen sus propios procesos de creación y formación, usando espacios cotidianos como casas, garajes, patios y calles.

Este tipo de dispositivo busca facilitar momentos pedagógicos y creativos “in situ”, conectando con la realidad inmediata de los habitantes y promoviendo una apropiación activa del territorio. Su carácter nómada implica movilidad, adaptabilidad y descentralización, permitiendo que el arte y la educación expandida lleguen a diversos sectores de la comuna.

Además, el Tricilab plantea la necesidad de comprender el arte como un bien común, no como un recurso privatizado o institucionalizado. Esta perspectiva implica que las acciones y recursos generados deben ser compartidos, transparentes y útiles para la colectividad. También cuestiona el rol de las instituciones que, en ocasiones, cooptan, invisibilizan o deslegitiman las dinámicas culturales autónomas del barrio.

Principios y acuerdos colectivos

A partir de estas reflexiones, se establecieron principios y acuerdos de uso, organización y sostenibilidad del Tricilab Moravia. Entre ellos se destacan:

Uso del espacio público: Promover acciones culturales, educativas, artísticas y sociales en los espacios públicos de la comuna 4, fortaleciendo la participación ciudadana, el diálogo comunitario y la concertación temática.

Cultura de paz y convivencia: Rechazar cualquier comportamiento violento, discriminatorio o excluyente, incluyendo expresiones de machismo, racismo o clasismo.

Autogestión y sostenibilidad: Fomentar modelos de economía social y participación activa para el mantenimiento, reparación y programación del dispositivo. Se crean comités de pedagogía, arte y gestión comunitaria para coordinar las acciones en el territorio.

Ética y bien común: Todo capital cultural, social o económico generado debe considerarse patrimonio comunitario. En caso de culminar el proyecto, los equipos y recursos deben ser entregados a una organización sin ánimo de lucro del barrio.

Licencias libres: Todos los contenidos generados (textuales, audiovisuales, gráficos, sonoros) deben estar protegidos por licencias de uso libre como Creative Commons y Licencia Arte Libre, asegurando el acceso, la reutilización y la autoría compartida:

(http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es), (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/deed.es), (http://artlibre.org/licence/lal/es).

Transparencia en la documentación: El Comité de Comunicaciones es el encargado de la documentación audiovisual y pedagógica de las acciones. Esta debe publicarse en plataformas de acceso libre, evitando asociaciones con marcas comerciales o empresas que afecten negativamente el medioambiente.

Autoría compartida: Toda intervención artística debe formalizarse mediante acuerdos entre participantes y artistas-investigadores para garantizar el respeto por las licencias libres y la construcción colectiva de los procesos.

Trayectoria y acciones (2013)

En 2013, Tricilab Moravia consolidó alianzas con instituciones como el CDCM y el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), participando en el Medelab. Se desarrollaron múltiples actividades en la comuna 4, incluyendo:

Microconciertos y talleres, Actividades de clown y performance barrial, Proyecciones de cine comunitario, Perifoneo popular, Laboratorios de creación artística, Prácticas de agricultura urbana, Cine sin censura, Técnicas de stop motion y documental, Espacios de tertulia, lectura, escritura y narrativas orales.

Estas acciones fortalecieron la red comunitaria y permitieron la circulación de saberes desde y para el territorio.

Conclusiones

La creación y activación de dispositivos culturales nómadas, como el Tricilab Moravia, invita a pensar el arte y la cultura como motores de transformación social. Su carácter colectivo, móvil y comunitario permite reunir a las personas en torno a preguntas significativas y procesos de reflexión crítica.

Uno de los mayores retos es evitar que las acciones se conviertan en simples actividades sin profundidad. Es fundamental que cada intervención esté sostenida por una pregunta transversal que dialogue con las necesidades, tensiones y aspiraciones del territorio.

Los dispositivos culturales nómadas son catalizadores para la construcción de lo común. Su eficacia depende del compromiso ético, de la horizontalidad en la toma de decisiones y de la voluntad de crear vínculos duraderos con el entorno. Tricilab Moravia es un ejemplo de cómo las prácticas artísticas comunitarias pueden abrir espacios de agencia, diálogo, memoria y autonomía en los barrios populares, visibilizando las potencias creativas de quienes habitan la ciudad desde los márgenes.

En estos procesos se integran diversas formas de representación, lenguajes, medios y saberes situados en una ecología de prácticas que no responde a un único paradigma. Por el contrario, se articula una diversidad de expresiones visuales, sonoras, textuales y performativas como formas legítimas de producción de conocimiento. Este enfoque reconoce que la construcción del sentido y la acción política no se limitan al lenguaje verbal, sino que se expanden a través de dispositivos culturales, experiencias performativas, apropiaciones tecnológicas y pedagogías territoriales. En este sentido, Tricilab se constituye como un medio expandido para la agencia colectiva, donde la estética, la tecnología y la educación se entretejen en prácticas críticas de lo común.

Asimismo, se evidencia la imposibilidad de reducir los procesos comunitarios a modelos lineales o jerárquicos. Más bien, se propone una comprensión rizomática y relacional de la cultura, en la que los actores, los medios, los espacios y las subjetividades se vinculan en tramas emergentes de coproducción social. La complejidad aquí no reside únicamente en la diversidad de componentes que integran el proyecto, sino en la constante mutación, apertura y coevolución de sus formas de organización, creación y reflexión. Tricilab opera como un sistema adaptativo, sensible a las tensiones del territorio, a los saberes populares, a los límites institucionales y a las derivas tecnológicas, sin clausurar sus sentidos ni formalizar sus prácticas en marcos normativos cerrados.

La creación de un dispositivo cultural nómada se plantea, así, como una estrategia para desestabilizar las lógicas centralizadas de la institucionalidad cultural, permitiendo la circulación de saberes desde abajo, desde el margen, desde la intemperie. Bajo esta lógica crítica, el Tricilab no es un medio neutral, sino un operador político que disputa narrativas, visibiliza desigualdades, activa memorias y propone otras formas de habitar lo público desde la autogestión, la ética comunitaria y el derecho a la creación. Su apuesta se fundamenta en una pedagogía situada, que comprende la experiencia como un acontecimiento sensible y transformador, y la educación como un proceso expandido, descentralizado y encarnado.

Por último, Tricilab Moravia propone un ejercicio crítico de apropiación tecnológica que se distancia de los discursos tecnocráticos. Su propuesta se inscribe en lo que algunos autores denominan tecnologías sociales: herramientas y dispositivos adaptados a las necesidades de las comunidades, diseñados colectivamente y operados desde una lógica del bien común. Esta reconfiguración de la relación entre arte, tecnología y sociedad introduce una dimensión ética fundamental: la reapropiación de los medios de producción cultural desde la horizontalidad, la transparencia y el uso de licencias libres, cuestionando las lógicas extractivistas del mercado del arte y de la industria cultural.

Así, Tricilab Moravia se constituye en un laboratorio vivo de pensamiento crítico multimodal y de pensamiento complejo en acción. Su riqueza no reside únicamente en los productos culturales que genera, sino también en los procesos relacionales que activa, en la potencia formativa de sus metodologías y en su capacidad de generar sentido, cuidado y transformación desde las prácticas colaborativas, territoriales y tecnopoéticas.